Ese frío gélido en mi interior

Hoy es uno de esos días, llegan sin que  me de cuenta y despacio, muy despacio se apodera de mi ese frío gélido que me pertenece. Es muy discreto, tanto que no lo veo venir hasta que siento que mis dedos se congelan.

En estos días, lo suyo sería hacer un pequeño agujero en la tierra, meterme dentro en posición fetal, cubrirme con hojas y cerrar los ojos. Es la única forma que se me ocurre para poder sentir el frío, rendirme a él para que, satisfecha su necesidad de atención, decida darme un respiro.

Rendirme, abandonarme a él es el único remedio a pesar del horrible dolor que viene con él. Mi corazón se encoge, se hace pequeñito y  no es capaz de hablarme, mis ojos arden, mi cuerpo tiembla y no comprendo todo este dolor que viene con él. Nada puedo hacer sino esperar que aceptándolo, amándolo, se sienta mejor y se convierta en un rayo de sol.

Si es tu deseo, bajo mi cabeza con humildad ante ti.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en opening my eyes y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s